domingo, 31 de agosto de 2014

BATALLAS

Después de meses de combatir en una guerra que no era la suya, de salvar la vida por los pelos sin un ligero rasguño, regresaba a casa.
Esta vez la contienda sería dura. Ni siquiera su rendición diaria le servía:

- Sí, cariño.

EL AMOR

Hoy ha salido el fallo del concurso de poesía "Versos en el aire III". No he ganado nada, pero mi obra ha sido seleccionada junto con otras tropecientas mil para que pueda salir un libro del concurso. No aspiro a convertirme en una gran poeta, después de ésto, pero, a lo tonto, ya tengo dos obras mías impresas en otros sendos libros... Y esto no ha hecho más que empezar.

El concurso es:
http://www.diversidadliteraria.com/resultados-concursos/versos-en-el-aire-iii/

Y mi obra es: EL AMOR
Lo negro muda a blanco,
el llanto cambia a risa.
La niebla desaparece,
en la ventana hay brisa.
Las espinas se rompen
y los pájaros trinan.
Y mis ojos se encienden
si los tuyos me miran.

lunes, 25 de agosto de 2014

TATUAJES

- Mi piel no es apta para tatuajes - me dijeron una vez.
Un paseo contigo al atardecer y me resultará imposible borrarte mientras viva.

NADIE ENTRARÁ AQUÍ

El cuerpo se descomponía en el jardín de la casa a modo de aviso. Cualquiera que se atreviese a pisar aquella propiedad, recibiría el mismo castigo, parecía querer decir.
Incluso cuando murió, su espíritu vagaba por aquel lugar impidiendo las entradas y salidas.
Así fue como aquel guarda del cementerio obligó a todo un pueblo a construirse otro camposanto.

Esta vez tendrían mucho cuidado en la elección de la persona que fuese a trabajar allí.

sábado, 16 de agosto de 2014

BUCEANDO BAJO LA LUNA

-         Tranquila, confía en mí. Si te falta el aire, te ayudaré a respirar, tengo de sobra para los dos – dijo Joaquín con seguridad.
La luna llena se reflejaba en las frías aguas del lago mientras se sumergían y comenzaban a bucear.
Segundos después, Marta, agobiada, tiró de él hacia arriba. Joaquín, cogiéndola de la mano, la ignoró. Ella intentó soltarse sin conseguirlo. Una vez que dejó de luchar se giró hacia su pareja.
Unos desorbitados ojos azules lo miraban. Chilló de terror mientras ascendía a gran velocidad hacia la superficie, dejándola sola.
A veces, nos damos cuenta demasiado tarde, que uno sólo nunca tiene el suficiente aire para los dos.

SANGRE, ARENA Y AGUA

- Huele a humedad y a pescado, hay una brisa fresca… - digo al llegar. – Sí, definitivamente, estoy en la playa. ¡Qué silencio! Esto es vida – añado.
Cojo mi palo, la sombrilla y la tumbona. Me dispongo a dar un paseo hasta la orilla del agua.
- Es raro – pienso – que en pleno mes de agosto, no haya ni un alma. Tanto mejo...r, toda la playa para mí sola. Qué maravilla – suspiro – la arena no quema, aunque hay algunas durezas que… Dios mío, me caigo. Oh, debe de ser algún animalito. ¿Quieres jugar conmigo? ¿Dónde estás?
Sigo por el sendero que me indica mi bastón, pero hay demasiados obstáculos. Cansada, apoyo con fuerza la tumbona en el suelo. Pero antes de sentarme en ella, la silla se plega. Pruebo con la sombrilla. Investigo el suelo y encuentro un hoyo. Perfecto. Aprieto con fuerza el palo de la sombrilla y hago círculos para clavarlo más adentro. Una humedad caliente penetra en mis calcetines. ¿Tan cerca estoy de la orilla? – me pregunto.
Al momento me siento elevada del suelo.
- ¡Qué fuerza tienen estos pájaros! – grito asustada. – Eh, ¡que no sé volar! ¡Que no sé volaaaaaaaaaar! – repito.
Me noto ligera, vuelo por los aires breves momentos y empiezo a caer hasta llegar al agua. Chof. Las capas de ropa que llevo rodean mi cabeza asfixiándome mientras braceo intentando agarrarme a algo en mi oscuridad. Soy incapaz de subir a la superficie.

SUCESOS. Una anciana sorda y ciega es manteada y arrojada al mar por unos bañistas furiosos tras provocar diferentes heridas (algunas de gravedad) y contusiones.